Sembrador

Sembrador

¡Id y sembrad rosales por todo el mundo!

El Rosal Misionero, como el grano de mostaza debe convertirse en un gran árbol,
ha de germinar en otros incontables rosales,
por lo tanto todos están invitados a trabajar en la mies del Señor
y a sembrar millares de rosales por todo el mundo.
Quiera Jesús y la Virgen María que su rica fecundidad persevere hasta la segunda venida de Cristo.